Las mañanas, si no llueve, las dedico a arreglar la huerta, a coger
los huevos que han dejado las gallinas durante la noche y a disfrutar de
la conversación con algún vecino. En cuanto son las ocho, una ducha
rápida, desayuno ligero, traje, corbata y sobre las nueve y media ya
estoy en el despacho, dispuesto a iniciar una nueva jornada llena de
reuniones y decisiones importantes.
Gaelia 2016
jueves, 9 de junio de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
EN EL SILLÓN DEL DENTISTA
No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...
-
No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...
-
A mí me parecen manchas de rotulador , me repetía. Era día de cierre y la conexión en casa es más lenta que en la oficina, así que toda mi...
-
Y se ríe, sin poder evitarlo. Es la tercera vez que acude a una llamada como aquella en los últimos dos meses. Chica rubia, guapa, p...

No hay comentarios:
Publicar un comentario