martes, 18 de junio de 2019

CAMINO HACIA EL FIN




Nos apenó que no le quedara ni un recuerdo para rellenarlas, tal como lo hizo él. Allí estaba, acostado en la cama con un edredón de plumas y rodeado de quienes le habíamos querido. Nuestra brisa de humor andaluz ondeaba en su habitación para animarle a recordar los malditos pronósticos; pero por más que le preguntábamos sobre los resultados de aquella estúpida quiniela que le tocó en 1987, nos quedábamos sin cumplimentar las casillas. De toda la vida,  cuando le intentábamos sonsacar cómo lo consiguió, nos respondía que fue gracias al empate del Portuense-Hospitalet, en el minuto noventa y cuatro.


© Gaelia 2019



EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...