jueves, 21 de enero de 2021

CAMINOS DE PASIÓN

Dígale, agente, que no tuve más remedio que matarle. Así acababa mi segunda novela. No me parecía un buen final, después de haber planificado todos los detalles. Creía que el protagonista iba a escapar de las garras de la banda y de la policía aunque dicen que los finales inesperados, son los mejores. La novela empieza como cuando subes a un autobús equivocado. Crees que conoces el camino, los personajes, los capítulos, los enigmas y secretos, pero finalmente son las manos al teclear quienes te llevan al destino final. Yo marqué la tarjeta multiviaje con destino a Buenos Aires y el final de ese autobús estaba en Brooklyn.

 

© Gaelia 2020




martes, 12 de enero de 2021

CÓDIGO PENAL

Dígale, agente, que la quise mucho y que aunque soy un chico de barrio, confieso que tengo sentimientos.

© Gaelia 2021




EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...