miércoles, 9 de octubre de 2019

VISITAS


Y cuando despertó el mirlo cantaba sobre el alféizar de la ventana. Nunca había tenido una pesadilla como aquella, donde su amigo Pedro Luís le hablaba. Y aunque le angustiaba su presencia, me contó que se alegró mucho de verlo, pues no tuvo la oportunidad de despedirse de él. Pedro Luís fue a buscarlo a su dormitorio a traición. El trino de un mirlo impidió que se lo llevara.

© Gaelia 2019




No hay comentarios:

Publicar un comentario

EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...