martes, 12 de diciembre de 2017

EL LOBO FEROZ



Su padre también le dejaba conducir la furgoneta, además de usar todas las máquinas de la carpintería. Allí se encontraba mejor que en casa, donde debía atender los caprichos de sus hermanastras. Su padre viudo, encontró una mujer que de la que se enamoró locamente. Se casaron y formaron una nueva familia en aquel barrio, aunque ella nunca se alegró por ello. Después de mucho tiempo de duro trabajo en la carpintería y en casa,  decidió a salir con las amigas y para demostrar a sus hermanastras lo mucho que valía, cogió la furgoneta de su padre. Volvió a casa borracha,  calzada solamente con uno de sus zapatos.


© Gaelia 2017
  




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