miércoles, 27 de diciembre de 2017

MITOS



Bucear en el lago que había al lado de la casa era lo que más nos gustaba. La casa la alquilaba todos los veranos y allí pasábamos nuestras vacaciones, rodeados de montañas y naturaleza, cerca de Bañolas. Siempre me pregunté por qué mi padre nos hacía buscar en el fondo del lago cualquier curiosidad, ya fuera una piedra, un objeto caído de alguna barca. Horas y horas al acecho de cualquier tesoro descuidado o ignorado. Hoy guardo en mi casa algo que nunca supe muy bien qué era y que mi padre quiso mantener en secreto. Una piedra de unos cinco kilos, cincelada a mano, donde se lee claramente Tabarnia. 



© Gaelia 2017 




No hay comentarios:

Publicar un comentario

EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...