miércoles, 14 de septiembre de 2016

HACIA LAS TINIEBLAS





Nuestra amistad ha llegado al punto de la absorción, de la falta de voluntad.. Hago lo que ella quiera, sin pedirle nada a cambio. Y no necesito rogárselo porque me lo da todo. Porque me lleva hacia lo salvaje. Porque me ha atrapado en su espesa tela de insecto venenoso y me ha inoculado su flujo amoroso. Porque cuando me chupa la sangre, me siento bajando a las  tinieblas de las que no puedo escapar y cuando todo acaba, me propongo que esa será la última vez que lo haga. Quiero resistir y huir de este lugar inmundo  clavado en un sótano lleno de ratas y cucarachas. Esta amistad no me conviene, aunque me apasione. Será porque soy un hombre casado o porque la enfermedad que me ha contagiado me recome el hígado, los riñones y no puedo con los temblores, con los sudores. Y pasan las horas y la echo de menos. Su voz, su risa, su pelo, su inteligencia y todo lo que me susurra me vuelven loco. No hice caso a quienes advirtieron que ir más allá era un suicidio, una locura. Y fui más allá y ahora mataría por un susurro, por una dosis.

Gaelia 2016 



PAPELES EN MI HABITACIÓN

El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba, es la frase con la que me enfrento al papel en blanco. No me inspira ninguna emoción. Es una frase fría, casi sacada de un laboratorio de ideas. Busco en los apuntes de Farmacia, para encontrar una sustancia con la que mezclarla y obtener la fórmula mágica de la creatividad.  Tecleo la fórmula en Google y acabo sabiendo que formo parte de una legión que anhela alcanzar la genialidad. Decido diluir Ibuprofeno con Melatonina y leer algo de Andrea Camilleri. Mañana me enfrentaré al papel en blanco de nuevo y al lápiz con el que ella dibujaba cada mañana.

Gaelia 2016




EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...