Era lo único
que podíamos hacer por él, dadas las circunstancias. Intentamos enderezar
su comportamiento pero no hizo caso. La pasta que ganábamos cada noche, fue a menos
sin motivo aparente. Frutas que no volteaban en las máquinas tragaperras y premios
de bingo que ya no tocaban. Los gastos del chaval eran demasiado y ya no
aportaba nada tenerlo entre nosotros. La banda decidió comprarle un Mercedes de
segunda mano, meterle la cabeza en el wáter y chaparle la puerta de la cueva.
Más tarde, una raya, unas copas, una recta larga y el viaje hasta el final.
Después de todo, ¿qué habría hecho él por nosotros?
jueves, 1 de noviembre de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
EN EL SILLÓN DEL DENTISTA
No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...
-
No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...
-
A mí me parecen manchas de rotulador , me repetía. Era día de cierre y la conexión en casa es más lenta que en la oficina, así que toda mi...
-
Y se ríe, sin poder evitarlo. Es la tercera vez que acude a una llamada como aquella en los últimos dos meses. Chica rubia, guapa, p...
No hay comentarios:
Publicar un comentario