lunes, 12 de agosto de 2019

SUEÑOS ROTOS


Eché la cortina a un lado y entré en aquella barraca que apestaba a lejía. Una portada de El Correo enmarcada sobre la pared, un triste bodegón con melocotón y violeta, una cama deshecha, una mesa camilla y una fotografía. Desolado, solamente pude mirar al suelo y sobreponerme.


© Gaelia 2019





No hay comentarios:

Publicar un comentario

EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...