lunes, 2 de septiembre de 2019

LA JUVENTUD QUE VIVÍ

Me miro al espejo. Agarro una toallita desmaquilladora y voy arrastrando la pintura, la base, el contorno y la laca de ojos. Me saco la dentadura, la peluca, las pestañas postizas y la poca juventud que me queda. Lavo mi cara con agua y jabón, levanto la cabeza y no puedo más que llorar.

© Gaelia 2019

 


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