miércoles, 4 de septiembre de 2019

ME LLAMO LÁZARO



Si dijera que sentí dolor, mentiría. No noté cómo el cuchillo rompió mi vientre, ni cómo la sangre se desparramaba sobre el asfalto.  Dicen que me trasladaron en ambulancia hasta el Ramón y Cajal y que mi corazón dejó de latir en la mesa de operaciones. Pasé la noche en la morgue y lo único que recuerdo es que el frío hizo que me sintiera de nuevo vivo.  Tiritaba con todas mis fuerzas lo que causó que el sonido metálico de la camilla alertara a un galeno que por allí pasaba, Gritó como un loco: ¡ha resucitado!

© Gaelia 2019



lunes, 2 de septiembre de 2019

LA JUVENTUD QUE VIVÍ

Me miro al espejo. Agarro una toallita desmaquilladora y voy arrastrando la pintura, la base, el contorno y la laca de ojos. Me saco la dentadura, la peluca, las pestañas postizas y la poca juventud que me queda. Lavo mi cara con agua y jabón, levanto la cabeza y no puedo más que llorar.

© Gaelia 2019

 


lunes, 12 de agosto de 2019

SUEÑOS ROTOS


Eché la cortina a un lado y entré en aquella barraca que apestaba a lejía. Una portada de El Correo enmarcada sobre la pared, un triste bodegón con melocotón y violeta, una cama deshecha, una mesa camilla y una fotografía. Desolado, solamente pude mirar al suelo y sobreponerme.


© Gaelia 2019





miércoles, 7 de agosto de 2019

TARDES DE RADIO

La penumbra y el olor a pueblo inundaban la alcoba en aquella tarde de agosto sevillano. Recuerdo que la novela sonaba de fondo mientras mi abuela me cogía entre sus brazos para que me durmiera, y desde ese día sólo puedo escuchar la radio con los ojos cerrados.

© Gaelia 2019





EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...