domingo, 16 de agosto de 2015

DOS PARTES DE UN MISMO TODO


Esta mañana me he enterado que a mi tío Joaquín le quedan muy pocos días de vida. Nuestro sino lo marca una sombra que crea  nuestro presente. La separación de mis abuelos originó dos orillas en la familia, que ni la muerte de abos ha logrado diluir. Juan se fue al el otro lado por circunstancias que, por mi juventud, nunca logré entender. Lo que sí he entendido es que mis primas se quedaron aisladas del resto de los primos, por algo que les vino heredado de la incomprensión. ¡Cuántos momentos no tenidos!,  ¡cuántas risas perdidas!, ¡cuánta vida no vivida!. Espero que nunca me tenga que ver en la situación de crear dos mundos entre mis sobrinos y mis hijos y que si llega un momento de crisis exista una luz en mi mente que me ayude a superarla sin crear dos partes de un mismo todo, porque al fin y al cabo todos tendremos un mismo final.

Gaelia 2004




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