miércoles, 9 de noviembre de 2016

ADAN Y EVA

Espero que puedas perdonarme… Esas eran las palabras que vi en la nota de papel sobre la mesa del salón. No entendí cuál era el significado del mensaje. Su ropa estaba en el armario, su cepillo de dientes, sus cremas y el perfilador de labios que tanto le gustaba. Cogí el móvil y abrí la aplicación del banco para ver si había algún movimiento extraño. Nada especial, aparte del último cargo de la tarjeta de crédito, que más tarde revisaría. Decidí ir hasta la cocina y tomarme un respiro. Había en el frutero unas hermosas manzanas rojas. Eran para mí.

Gaelia 2016



No hay comentarios:

Publicar un comentario

EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...