sábado, 26 de noviembre de 2016

SEÑUELOS



De un certero bocado, le arrebató el pincel. La frase la vi escrita en un débil relieve sobre la madera de un banco del parque. Cerré el libro y fui hasta el banco más próximo, como por intuición. Alguien había escrito otra frase enigmática: La vida pasa como una tormenta sin nombre. Seguí buscando frases y ver si tenían un patrón inspirador. Rastreé  todos los bancos del parque y solamente hallé muescas sin sentido. Me atreví a continuar el juego y escribí en un viejo banco: El tiempo es la única energía que no se transforma, solamente se acaba. Los bancos con frases enigmáticas desparecieron días después.

Gaelia 2016





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