miércoles, 11 de abril de 2018

ETAPAS


Era nuestro sueño y conseguimos alcanzarlo. Nos dimos cuenta de que al final un sueño que se logra  es una página que se pasa en el libro de nuestra existencia. Supuso mucho esfuerzo, muchos papeles pegados en el frigorífico, diciendo “te he dejado la cena en la nevera”, muchos domingos por la tarde estudiando los apuntes de la semana. Lo logramos y llegó la liberación pero también el aburrimiento, la apatía y los desencuentros. Nos convencimos de que debíamos renovar nuestro sueño, para evitar el desastre que se nos venía. Entonces apareció él, con su cuerpecito de nieve.

© Gaelia 2018




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