martes, 14 de enero de 2020

INSPECTOR MUERTE


Los zapatos vacíos dentro del armario., las toallas ordenadas, las camisas planchadas, las corbatas desatadas y el olor a lavanda que inundaba la habitación. La luz apenas entraba por la rendija de la persiana de madera, lo que proporcionaba una atmósfera fresca en aquella mañana de verano. El cadáver perfectamente vestido y peinado, reposaba sobre la cama con las sábanas alisadas. Ni un rastro de sangre, de lucha o de dolor en su rostro. Visto así, decidí sugerir en mi informe que el individuo había acabado con su vida y evitarme un montón de papeleo y posterior investigación por presunto asesinato. Otro más.


© Gaelia 2020
  



No hay comentarios:

Publicar un comentario

EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...