jueves, 2 de enero de 2020

LA VOZ DE UN CHARCO

Conservo dentro de mí toda una serie de figuras, rostros, cuerpos que ignoro de quiénes son. Son animales y personas que se asoman o que incluso entran en mi casa sin mi permiso. Me tiran piedras, sonríen, hacen muecas o ponen cara de bobo sin saberlo. Yo consigo arrebatarles ese momento en el que se reflejan sobre mi superficie y los guardo en el fondo, hasta que la falta de lluvia hace que mi vida acabe por inanición

© Gaelia 2020
  



No hay comentarios:

Publicar un comentario

EN EL SILLÓN DEL DENTISTA

No había flecha que le pudiera hacer daño. Estaba acostumbrado a comentarios de todo tipo. Los punzantes eran los que más gracia le hacían. ...