miércoles, 12 de septiembre de 2018

JUVENTUDES


¿Me oyes?. Se dijo  mirándose al espejo. 

Me he olvidado de ti, de las cadenas que me ataban a tu vida. A todo lo que juntos construimos. A tus promesas de jugador de cartas.

Siguió mirándose al espejo. Agarró un toallita desmaquilladora y fue arrastrando la pintura, la base, el contorno y la laca de ojos. Se sacó la dentadura, la peluca, las pestañas postizas y la poca juventud que le quedaba. Lavó su cara con agua y jabón.

Levantó la cabeza y no pudo más que arrancar a llorar. 

©Gaelia 2018    




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